Casa Naranja
En Madrid, el apartamento recibe el sol de la tarde en su punto justo. Tonos naranjas por todas partes: en los cojines, en el frutero, en la luz de las paredes. Las ventanas están abiertas, dejando entrar el sonido de la calle. Tapas en la mesa, sangría en la mano y sin planes concretos. Solo la ciudad y el momento.